El comercio donostiarra, amigable con las personas mayores

Las asociaciones de comerciantes de Donostia /San Sebastián están participando de forma activa, a través del programa Lagunkoia, en la puesta en marcha de estrategias de comercio amigable centradas en una atención más amable para las personas mayores. El programa que ahora se inicia, arranca con acciones dirigidas a solventar problemas propios de la edad como son la disminución de la visión y audición, problemas de movilidad, deterioro cognitivo, etc, por medio de pequeños gestos en los comercios como facilitar una silla, etiquetar los productos con letra más grande o facilitar el acceso al establecimiento.

El alcalde de Donostia / San Sebastián, Eneko Goia, ha enmarcado la iniciativa “en el camino que nuestra ciudad está haciendo hacia la configuración de un entorno amigable con las personas mayores, y que están siendo impulsadas desde el programa Donostia Lagunkoia”. Así, el alcalde ha recordado otras iniciativas similares, como la desarrollada con el Colegio de Farmacéuticos para que las Farmacias también se conviertan en espacios amigables, “con las que estamos consiguiendo poco a poco hacer que Donostia sea una ciudad pionera en el ámbito de la atención y la asunción de las necesidades que los mayores tienen en su día a día”. Goia ha agradecido a los comerciantes por haber tomado parte “aportando su grano de arena en esta iniciativa con la que vamos a conseguir que todos y todas puedan encontrar entornos más amigables que les hará su vida un poco más fácil”.

El teniente alcalde, Ernesto Gasco, quiso señalar que “desde el área de comercio de esta Tenencia de Alcaldía somos conscientes del envejecimiento progresivo de la población y ello nos lleva a proponer diversas iniciativas en colaboración con el comercio donostiarra para contribuir a la mejora de estos servicios en el marco del proyecto Lagunkoia. Con esta iniciativa el comercio de la ciudad demuestra que, además de ser competitivo, está comprometido con los donostiarras, sobre todo con esa parte de la población, como es la gente mayor, que necesita una atención especial en sus acciones cotidianas”.

En 2015, el Ayuntamiento de Donostia inicia, en el marco del Plan de Ciudad Donostia Lagunkoia, y con la colaboración de APTES, un proceso de diseño social para la creación de redes de apoyo comunitario a las personas mayores; esta iniciativa, que surge a propuesta de las personas mayores que participaron en el proceso de diagnóstico y planificación de Donostia Lagunkoia, pone el foco en la atención y cuidado a las personas mayores, especialmente cuando aparece la necesidad de apoyo o cuidado. La red de apoyo es el proyecto tractor de “Una comunidad que cuida”, el eje del Plan de Ciudad que desarrolla procesos de amigabilidad con agentes de diferente tipo con el objetivo de activar mecanismos y redes de colaboración de proximidad que garanticen apoyo, atención y reconocimiento a esas personas mayores, y mejorar así su calidad de vida

Cuando envejecemos, el comercio de proximidad adquiere una relevancia especial como parte de un tejido social que, además de garantizar la calidad de productos y servicios actúa muchas veces como catalizador de relaciones sociales, humanizando y dando perfil propio a nuestras calles y barrios.